El ruido es un tipo de sonido que puede generar molestias y, cuando alcanza niveles elevados, afectar el bienestar de las personas. El aislamiento acústico y la absorción acústica son conceptos diferentes: los materiales aislantes suelen ser densos y están diseñados principalmente para reducir la transmisión del sonido, mientras que los materiales absorbentes suelen ser porosos y se utilizan para absorber la energía sonora y disminuir las reflexiones dentro de un espacio.
Del mismo modo, el aislamiento acústico no es igual al aislamiento de vibraciones. El sonido puede propagarse por el aire o transmitirse a través de las estructuras de un edificio. El aislamiento acústico busca limitar principalmente la propagación del ruido aéreo, mientras que los sistemas antivibratorios permiten controlar las vibraciones transmitidas por elementos estructurales. Por ello, ambos fenómenos requieren tratamientos específicos para conseguir un adecuado control del ruido.
Componentes para absorción de vibracionesEl sistema descrito incorpora diferentes componentes de amortiguación y absorción de vibraciones para techos, paredes y pisos. Los elementos instalados en techos suspendidos ayudan a interrumpir la transmisión del ruido estructural entre el falso techo y la estructura original del edificio. Los absorbedores para paredes se utilizan dentro de sistemas constructivos para formar una capa de aislamiento que disminuya la transferencia de vibraciones entre superficies.
Los componentes de caucho amortiguador y materiales poliméricos están diseñados para proporcionar estabilidad, resistencia al envejecimiento y un adecuado comportamiento frente a las vibraciones. Su aplicación en diferentes elementos constructivos permite reforzar los sistemas de aislamiento acústico y reducir la transmisión estructural del sonido, contribuyendo a conseguir espacios con mayor control de vibraciones y mejor confort acústico.